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¿Por qué los biológicos para la psoriasis no se inyectan en el glúteo?


Si tienes psoriasis moderada o grave y sigues tratamiento con un biológico, probablemente te han indicado dónde debes ponerte la inyección: abdomen, muslo o la parte posterior del brazo. Y quizás te has preguntado por qué no el glúteo, que parece un lugar cómodo y con suficiente tejido. La respuesta es más compleja de lo que parece, y entenderla puede ayudarte a administrarte el tratamiento de manera más eficaz.


¿Qué es una inyección subcutánea?


Los fármacos biológicos para la psoriasis (como adalimumab, secukinumab, ixekizumab, guselkumab o bimekizumab) se administran por vía subcutánea (SC), es decir, se inyectan justo por debajo de la piel, en el tejido adiposo superficial, y no en el músculo ni directamente en la sangre.


Esta vía permite que el fármaco se absorba de manera gradual y sostenida a través de los capilares linfáticos y sanguíneos de la zona. La farmacocinética, lo que el cuerpo hace con el medicamento, depende en gran medida de cómo se deposita el fármaco en ese tejido y de qué interacciones locales se producen.


Por ejemplo, una investigación reciente publicada en el Journal of Controlled Release (Schwagerle et al., 2025) ha demostrado que la absorción subcutánea de los anticuerpos monoclonales (la categoría a la que pertenecen todos los biológicos) no depende únicamente del lugar de inyección, sino también de las interacciones locales del fármaco con el tejido adiposo, incluyendo su afinidad para unirse a proteínas del tejido y su capacidad de difundirse hacia los vasos. De hecho, los autores encontraron una correlación inversa entre la retención local del fármaco en el tejido y su biodisponibilidad sistémica: cuanto más se acumula localmente, menos llega a la circulación.


¿Por qué el glúteo no es una zona recomendada?


La respuesta corta es: no se ha validado clínicamente. Las zonas de administración recomendadas en las fichas técnicas aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la FDA, abdomen (evitando la zona periumbilical), muslo anterior y parte posterior del brazo, son las que han demostrado una absorción predecible y consistente en los ensayos clínicos que han dado lugar a la aprobación de estos fármacos. El glúteo simplemente no ha sido incluido en esos estudios.


Pero existen razones fisiopatológicas concretas por las que el glúteo presenta más riesgos que otras zonas:


1. Mayor grosor del tejido adiposo subcutáneo


La región glútea suele tener un panículo adiposo considerablemente más grueso que el brazo o el abdomen en la mayoría de personas. Con las agujas estándar de los dispositivos autoinyectores (habitualmente de 4 a 8 mm), existe un riesgo real de que la inyección no llegue al tejido subcutáneo superficial correcto, sino que se deposite en grasa profunda o incluso en tejido muscular.


2. Variabilidad en la absorción


La investigación de Ramanathan y Krzyzanski (2025), publicada en el Journal of Pharmacokinetics and Pharmacodynamics, ha modelado matemáticamente cómo se difunde el fármaco desde el punto de inyección hasta la circulación sistémica en anticuerpos monoclonales como adalimumab, secukinumab o guselkumab. Sus modelos muestran que la difusión desde el depósito subcutáneo sigue patrones multidimensionales, y que cualquier variación en las condiciones locales del tejido,como el grosor o la vascularización, afecta directamente la cinética de absorción.


Un lugar con menor predictibilidad anatómica, como el glúteo, puede generar una variabilidad farmacocinética no deseada.


3. Dificultad técnica para la autoadministración


Desde un punto de vista práctico, el glúteo es una zona de difícil acceso para el autoinyector, lo que aumenta el riesgo de errores en el ángulo de administración, presión insuficiente o inyección incompleta.


El peso corporal sí que influye... pero no de la manera que crees


Aquí es donde la frase popular "la grasa dificulta la absorción" adquiere cierta base científica, pero hay que precisarla muy bien.


Un ensayo clínico aleatorizado publicado en el British Journal of Dermatology (Augustin et al., 2022) demostró que los pacientes con psoriasis que pesan 90 kg o más obtienen mejores resultados clínicos con secukinumab 300 mg cada dos semanas que cada cuatro semanas. Esto indica que en personas con un peso corporal elevado, en quienes el volumen de distribución del fármaco es mayor, la exposición al fármaco puede ser insuficiente con la dosis estándar.


Pero esta reducción de la eficacia no se debe directamente al "lugar de inyección" ni a la "grasa del glúteo", sino a cambios farmacocinéticos globales asociados a la composición corporal: mayor volumen de distribución, diferencias en el metabolismo, y posiblemente variaciones en la vascularización del tejido subcutáneo en personas con obesidad.


Dicho de otro modo: el problema del peso no se soluciona cambiando el lugar de inyección, sino ajustando la dosis o la frecuencia de administración bajo supervisión médica.


Estudio de bimekizumab. La importancia de la técnica


Un estudio reciente sobre bimekizumab (Sebastian et al., 2025), publicado en Dermatology and Therapy, evaluó la seguridad y eficacia del autoinyector de 2 mL en pacientes con psoriasis moderada a grave. Los resultados mostraron que todos los pacientes fueron capaces de administrarse la inyección correctamente en las zonas validadas, con una experiencia satisfactoria y puntuaciones de dolor bajas. Esto refuerza que las zonas de administración establecidas, y una buena técnica, permiten un tratamiento eficaz incluso con volúmenes mayores.


Recomendaciones prácticas


Si te administras un biológico para la psoriasis, recuerda:


  • Rota las zonas dentro de los lugares aprobados para evitar la lipodistrofia y los nódulos subcutáneos.

  • Respira hondo y deja el tejido relajado antes de inyectar.

  • No inyectes en zonas inflamadas, con hematomas, cicatrices o lesiones psoriáticas activas.

  • Respeta la temperatura del medicamento: la mayoría de biológicos deben salir de la nevera 20-30 minutos antes del uso para reducir el dolor.

  • Consulta siempre a tu médico o farmacéutico si tienes dudas sobre la técnica o si no observas mejoría.


Bibliografía


Los datos de este artículo se basan en fuentes científicas revisadas por pares y en las fichas técnicas oficiales de los fármacos. Recuperadas de PubMed y de las agencias reguladoras EMA y FDA.


  1. Schwagerle G, et al. (2025). Predicting human subcutaneous bioavailability of monoclonal antibodies using an open flow microperfusion porcine model. Journal of Controlled Release, 389, 114401. https://doi.org/10.1016/j.jconrel.2025.114401

  2. Ramanathan M, Krzyzanski W. (2025). Diffusion dimensionality modeling of subcutaneous/intramuscular absorption of antibodies and long-acting injectables. Journal of Pharmacokinetics and Pharmacodynamics, 52(3), 26. https://doi.org/10.1007/s10928-025-09973-8

  3. Augustin M, Reich K, Yamauchi P, et al. (2022). Secukinumab dosing every 2 weeks demonstrated superior efficacy compared with dosing every 4 weeks in patients with psoriasis weighing 90 kg or more. British Journal of Dermatology, 186(6), 942–954. https://doi.org/10.1111/bjd.20971

  4. Sebastian M, Bagel J, Hoepken B, et al. (2025). Single-Injection Options for Administering a 320 mg Dose of Bimekizumab: 2 mL Safety Syringe and Auto-injector. Dermatology and Therapy, 15(5), 1113–1134. https://doi.org/10.1007/s13555-025-01366-6

  5. European Medicines Agency (EMA). Fichas técnicas de los medicamentos biológicos para psoriasis: adalimumab, secukinumab, ixekizumab, guselkumab, bimekizumab. Disponibles en: https://www.ema.europa.eu


 
 
 

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