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¿Qué análisis de sangre, orina y revisiones médicas conviene hacerse cada año? Guía clara y basada en la evidencia científica sobre chequeos preventivos

Actualizado: 9 jun

Il·lustració editorial en tons càlids que mostra un portafolis amb una llista de revisions mèdiques anuals (hemograma, bioquímica, anàlisi d'orina, pressió arterial, cribratges oncològics), un tub d'extracció de sang, un fonendoscopi, un cor amb traçat d'electrocardiograma i un calendari amb la llegenda "1 cop l'any"

Muchas enfermedades, como la hipertensión, diabetes tipo 2, dislipemia, enfermedad renal incipiente o algunos tipos de cáncer, evolucionan durante años sin dar síntomas claros. Cuando aparecen las molestias, el diagnóstico suele llegar con retraso. Por eso, dedicar una o dos visitas al año a revisar parámetros básicos es una de las decisiones de salud con mejor relación coste-beneficio que existen.


Importancia de los chequeos médicos


Es fundamental aclarar que no todo el mundo necesita hacerse todos los análisis cada año. Las guías españolas del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud (PAPPS 2024) de la semFYC y organismos como la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) son bastante claras: más pruebas no siempre significa mejor salud.


El cribado excesivo puede generar falsos positivos, ansiedad innecesaria, sobrediagnóstico y tratamientos que no aportan beneficio real. Por eso, es esencial saber qué pruebas son realmente útiles y cuándo realizarlas.


En este artículo, repasamos las 10 pruebas más útiles que conviene valorar periódicamente, con una mirada crítica: qué aportan, a qué edad tienen sentido y con qué frecuencia deberías hacerlas. Todas ellas pueden realizarse de forma cómoda, incluso a domicilio, si dispones de un servicio de enfermería.


1. Hemograma completo (analítica general de sangre)


Es la prueba más básica y una de las más rentables. Un hemograma evalúa glóbulos rojos, blancos y plaquetas, y permite detectar:


  • Anemia (frecuente en mujeres en edad fértil, personas con dietas restrictivas o vegetarianas/veganas mal planificadas).

  • Procesos inflamatorios o infecciosos crónicos.

  • Alteraciones del sistema inmunitario.

  • Sospecha de enfermedades hematológicas.


Recomendación razonable: una vez al año en adultos, o cada 2-3 años en personas jóvenes sanas sin factores de riesgo. En dietas vegetales, conviene monitorizar además ferritina, vitamina B12 y homocisteína, ya que el hemograma puede ser normal con déficits en fase inicial.


2. Bioquímica: glucosa, perfil lipídico, función renal y hepática


Una analítica bioquímica amplía notablemente la información clínica. Los parámetros clave son:


  • Glucosa en ayunas y, si hay factores de riesgo, HbA1c (hemoglobina glicosilada). Permite detectar prediabetes y diabetes tipo 2, que afecta a cerca del 14 % de la población adulta en España.

  • Colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos. La dislipemia es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

  • Creatinina, urea y filtrado glomerular estimado (FGe) para evaluar la función renal.

  • Transaminasas (AST, ALT), GGT, bilirrubina y fosfatasa alcalina para valorar el hígado.


Recomendación del PAPPS 2024: cribado de dislipemia y glucemia en adultos, con una frecuencia adaptada al riesgo cardiovascular individual. En personas sin factores de riesgo, cada 4-5 años puede ser suficiente; en personas con hipertensión, obesidad o antecedentes familiares, anualmente.


3. Análisis de orina


Un simple análisis de orina aporta información muy valiosa sobre:


  • Función renal y presencia de proteínas (microalbuminuria, signo precoz de daño renal).

  • Infección urinaria, a veces silente en personas mayores.

  • Presencia de glucosa o cuerpos cetónicos.

  • Hematuria (sangre en orina), que puede orientar hacia patología urológica.


Recomendación razonable: anualmente, o en el mismo paquete que la analítica general.


4. Control de la presión arterial


La hipertensión arterial (HTA) es el principal factor de riesgo cardiovascular modificable y suele ser completamente asintomática durante años. Según el PAPPS 2024, se recomienda medir la presión arterial al menos cada 2 años en adultos normotensos y anualmente en personas mayores de 40 años o con factores de riesgo.


Lo ideal no es una sola medida en consulta, sino la automedida domiciliaria (AMPA) o la monitorización ambulatoria (MAPA), mucho más fiables. Un tensiómetro validado en casa es una de las mejores inversiones en salud que puedes hacer.


5. Electrocardiograma (ECG) en reposo


El ECG es una prueba rápida, indolora y no invasiva que detecta arritmias, signos de isquemia, hipertrofia ventricular o trastornos de conducción.


Mirada crítica: las guías actuales no recomiendan el ECG anual en adultos asintomáticos sin factores de riesgo cardiovascular, ya que no se ha demostrado que reduzca la mortalidad y puede generar hallazgos ambiguos. Tiene sentido a partir de los 40-50 años, o antes si hay antecedentes familiares de cardiopatía, dolor torácico, palpitaciones o se va a iniciar ejercicio físico intenso.


6. Revisión oftalmológica


La salud visual se deteriora lentamente y sin dolor. Una revisión con un oftalmólogo u optometrista permite detectar:


  • Errores refractivos y presbicia.

  • Glaucoma (presión intraocular elevada), que suele ser asintomático.

  • Cataratas incipientes.

  • Retinopatía diabética o hipertensiva.

  • Degeneración macular asociada a la edad (DMAE).


Recomendación: cada 2 años en adultos sin problemas visuales; anualmente a partir de los 60, en personas diabéticas, hipertensas o con antecedentes familiares de glaucoma.


7. Revisión odontológica


La boca es una puerta de entrada al organismo. La enfermedad periodontal se asocia a mayor riesgo cardiovascular, complicaciones en diabetes y, en mujeres embarazadas, parto prematuro.


Una visita anual al dentista, o cada 6 meses si hay tendencia a caries, periodontitis o se llevan ortodoncia o implantes, permite detectar a tiempo caries, retracciones gingivales, bruxismo y lesiones precancerosas de la mucosa oral.


8. Revisión ginecológica y cribado de cáncer de cérvix


En personas con cérvix que han iniciado relaciones sexuales, el Programa de Cribratge de Càncer de Coll Uterí de Cataluña (y las guías estatales) recomiendan:


  • Entre 25 y 29 años: citología cada 3 años.

  • Entre 30 y 65 años: prueba del virus del papiloma humano (VPH) cada 5 años, más sensible que la citología.

  • A partir de 65 años, puede interrumpirse el cribado si las pruebas previas han sido negativas.


La revisión ginecológica puede incluir también ecografía pélvica y exploración mamaria según edad y riesgo.


9. Cribado de cáncer de mama y de cáncer colorrectal


Cáncer de mama


En Cataluña y en el resto de España, el programa poblacional ofrece mamografía cada 2 años a mujeres entre 50 y 69 años. Está demostrado que reduce la mortalidad por cáncer de mama entre un 25 y un 35 %. Antes de los 50 no se recomienda cribado sistemático en población de riesgo medio, por el mayor riesgo de falsos positivos y sobrediagnóstico; es una decisión individualizada con el médico.


Cáncer colorrectal


Es el segundo cáncer más mortal en Cataluña y muchas veces se puede prevenir. El programa catalán ofrece test de sangre oculta en heces (SOH) cada 2 años a hombres y mujeres entre 50 y 69 años (a partir del cuarto trimestre de 2026 se amplía hasta los 74). Si el resultado es positivo, se realiza una colonoscopia.


10. Exploración de la piel y revisión de lunares


El melanoma es uno de los cánceres cuya incidencia más ha crecido en las últimas décadas. La autoexploración mensual con la regla ABCDE (Asimetría, Bordes, Color, Diámetro, Evolución) y una revisión anual con dermatólogo —especialmente en pieles claras, personas con muchos nevus, antecedentes familiares o quemaduras solares importantes en la infancia— es una herramienta sencilla y eficaz.


Revisiones específicas según edad y sexo


Además de las pruebas generales, hay cribados concretos:


  • Hombres a partir de 50 años: la determinación del PSA (antígeno prostático específico) es controvertida. La USPSTF y la PAPPS recomiendan una decisión compartida e informada con el médico, explicando riesgos (falsos positivos, biopsias innecesarias) y beneficios. No es un cribado automáticamente recomendado.

  • Mujeres postmenopáusicas con riesgo alto de fractura: densitometría ósea (no como cribado general en menores de 60 años, según PAPPS 2024).

  • Mayores de 65 años: valoración funcional, cognitiva, nutricional y del estado de ánimo.

  • Cribado de hepatitis C: al menos una vez en la vida en adultos (ampliado en el Sistema Nacional de Salud).


Una reflexión crítica: ni obsesión ni dejadez


Realizarse pruebas tiene sentido cuando:


  1. Se dirigen a detectar precozmente una condición frecuente y relevante.

  2. Existe un tratamiento eficaz si se detecta a tiempo.

  3. El beneficio esperado supera claramente los riesgos del cribado.


Hacerse "chequeos completos" con docenas de marcadores anuales sin criterio clínico no mejora la salud y puede generar sobrediagnóstico, ansiedad y gasto innecesario. La clave está en individualizar según edad, sexo, antecedentes familiares, hábitos y factores de riesgo, siempre en diálogo con tu médico de familia.


¿Se pueden hacer los análisis desde casa?


Sí. Desplazarse al centro médico, esperar colas o adaptar horarios no siempre es viable, especialmente para personas mayores, con movilidad reducida, cuidadoras, profesionales ocupados o quienes conviven con enfermedades crónicas. Los análisis a domicilio de sangre, orina y heces realizados por enfermería titulada son una alternativa cómoda, segura y con la misma validez clínica, ya que las muestras se procesan en laboratorios acreditados.


En Curarm disponemos de un servicio de enfermería a domicilio que incluye extracciones de sangre, recogida y transporte de muestras de orina y heces, tests rápidos y seguimiento presencial, manteniendo la máxima calidad y trazabilidad.


Bibliografía


  1. Brotons Cuixart C, Alemán Sánchez JJ, Banegas Banegas JR, et al. Recomendaciones preventivas cardiovasculares. Actualización PAPPS 2024. Aten Primaria. 2024;56(Supl 1):103123. Disponible aquí

  2. Bartolomé-Moreno C, Melús-Palazón E, Vela-Vallespín C, et al. Recomendaciones de prevención del cáncer. Actualización PAPPS 2024. Aten Primaria. 2024;56(Supl 1):103123.

  3. Alonso-Coello P, Pereira Iglesias A, González Fernández C, et al. Actividades preventivas en la mujer. Actualización PAPPS 2024. Aten Primaria. 2024;56(Supl 1):103132.

  4. García Pliego RA, de Hoyos Alonso MC, Herreros Y, et al. Actividades preventivas en el mayor. Actualización PAPPS 2024. Aten Primaria. 2024;56(Supl 1):103126.

  5. Generalitat de Catalunya. Programa de detecció precoç de càncer de mama. Canal Salut. Enlace

  6. Generalitat de Catalunya. Programa de detecció precoç de càncer de còlon i recte. Canal Salut. Enlace

  7. Generalitat de Catalunya. Programa de detecció precoç del càncer de coll uterí. Canal Salut. Enlace

  8. U.S. Preventive Services Task Force. Published Recommendations. uspreventiveservicestaskforce.org

  9. World Health Organization. Screening programmes: a short guide. 2020.

10. semFYC — Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS). papps.es

 
 
 

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